miércoles, 30 de enero de 2013

cincuenta

Hablaban, como incentivo al empleo (juvenil), de una tarifa plana de cincuenta euros al mes (durante seis meses) de cuota de autónomo para nuevos emprendedores de menos de 30.

Duele ser consciente de lo mucho que cobran personas preclaras para llegar a semejante medida. El otro día me tocó dedicar una hora a que mi sobrino se calzara un sandwich mixto, pero conociendo la nueva estrategia hubiera terminado antes ofreciéndole una chuche.

Podrían dedicarse al cien por cien a vivir más allá de sus forjados, a hacer política, a buscar lo que vulgarmente se llaman soluciones y, de paso, ganarse el sueldo, en lugar de perder el tiempo en eslóganes baratos que eluden atajar el problema y lo único que logran es lucir la guinda encima de un kilométrico saco de mierda.

lunes, 28 de enero de 2013

supporting roles

Hasta ahora tenía la absoluta convicción de que no sólo los personajes mal llamados secundarios, sino todo el staff de figuración, servían a la causa (los primeros) de un buen guión y (los segundos) de una buena puesta en escena, pero ahora sé positivamente que responden a una realidad que hasta ahora se mostraba oculta entre las sombras.

En efecto, me equivocaba de cabo a rabo justificando ambos colectivos como el resultado de un ajuste presupuestario que evitaba un reparto coral de grandes estrellas, porque si nos detenemos un minuto a mirar en derredor con algo de mirada crítica, descubriremos horrorizados que es fiel reflejo de la realidad más inmediata. 

Juntemos a un número significativo de personas y pongámoslas ante un reto común...

¿Ya?

Pues bien, no todas asumirán el mismo mando, ni todas harán las mismas preguntas, ni (por supuesto) todas darán por culo de la misma manera. Siempre habrá quienes metan codo para estar en primera fila, levantar siempre la mano y asumir el mandato divino de marcar tendencia. Eso explicaría el porqué en tu clase de tercero de primaria sólo recuerdas a 10 ó 12 (y no a los 40 que calentaban pupitre) o por qué en una isla perdida del pacífico con 50 supervivientes de avión, sólo parece que les ocurran cosas a 7 u 8. El resto, pobres sacos de relleno, haremos de la foto algo bonito y escribiremos a escondidas sobre nuestros modelos a seguir, sabiéndonos tan buenos como ellos, si no mejores.

sábado, 26 de enero de 2013

la delgada línea

La delgada línea no lo es tanto como la pintan.

En momentos como éste, tengo la absoluta convicción de que la barrera que separa lo de dentro y lo de fuera, lo de aquí de lo allí, lo privado de lo público... se muestra más tangible y necesaria que nunca. Quien no siente mis latidos, quien no lee mis pensamientos, quien no conoce el origen de mis actos, quien no distingue la veracidad de mis gestos, quien no ve más allá de mi fachada gris y taciturna... no merece ni un minuto de mi gloria.

reflejo

Me asomo a tu mundo porque sigues despertando curiosidad y algo más en mis adentros.

Es curioso cómo, a pesar de enmascarar los mensajes para que nadie me descubra, quiero sentirme aludido en tus palabras aun asumiendo las pocas posibilidades que ofrece el suceso. 

Eso demuestra lo solos que estamos, y la infinita necesidad de vernos reflejados en otros ojos.

miércoles, 23 de enero de 2013

save energy

Echad un vistazo a la foto.


Sí, amigas, es complicado mantenerse "full time on", así que si sois comprensivas nosotros nos esforzaremos  por... Bueno, realmente, no haremos mucho esfuerzo por nada.

Por lo demás, el "save energy" de la parte superior me regala un titular que engloba muchos detalles del día a día en los que suelo reparar, y es que (a diferencia de la canción): menos amor, derrochamos mucho de muchas cosas. No sé muy bien qué nos creemos ni cuánta trascendencia nos asignamos, pero queremos autoconvencernos continuamente de que somos el epicentro de no sé muy bien qué  y, con ello, nos atribuimos derechos más que discutibles. 

Decía San Agustín que ser humilde no es otra cosa que aceptar la verdad, y a la minoría nos cuesta una vida llegar a serlo (la mayoría nunca lo logrará) a base, entre otros, de explotar los recursos a nuestro alcance con total impunidad. Que una persona tarde tres días en llenar una bolsa de basura mientras que el vecino emplea dos semanas... no es casual. Que queramos motorizarnos para casi cualquier desplazamiento eludiendo otras muchas alternativas, suena raro. Que alguien gaste el doble o el triple en luz, agua o calefacción que otra obteniendo el mismo beneficio... parece estúpido. Que adquiramos sin atender a nuestras verdaderas necesidades, no tiene precio. Pero así somos (porque lo valemos) y aun así un gran porcentaje de nosotros encontrará motivos más que fundados para regocijarse en la queja. ¿?

Sí, amigos, el "full time on" no existe. Nuestros hábitos diarios desvelan tanto acerca de quiénes somos que más de uno se sonrojaría si aprendiera a mirarse en un espejo sin maquillaje alguno. Cada detalle nos delata, y cada imprudencia muestra no sólo una enorme falta de respeto hacia nuestros contemporáneos, sino una infinita traición a nuestros sucesores.

domingo, 20 de enero de 2013

la necesidad exponencial

Quedaron atrás los tiempos en los que esperábamos hasta dos horas como límite en una cita donde la otra o el otro llegaba tarde, o quedábamos de semana en semana sin mayor dificultad, así que puedo llegar a entender los impulsos de suicidio de aquellos que todavía conservaban un iPhone de primera generación y descubren de la noche a la mañana que las nuevas actualizaciones del Whatsapp no son compatibles con su sistema operativo. Muchos se mataron por menos.

miércoles, 16 de enero de 2013

eres un esbozo

Hay que ver cómo somos... Tendemos a centrarnos en el aquí y ahora, y un recién llegado desplaza de los primeros puestos a quienes se ganaron, con los años, dicho lugar a base de esfuerzo y dedicación. ¿? Esto ocurre (me ocurre), es así y punto, te ayuda a abrir puertas nuevas y recorrer caminos hasta ahora nunca explorados. Apenas conoces al nuevo pero parece escindido del mismo óvulo; está frente a ti, mirándote, y te roza sin querer en la mejilla; absolutamente todo se detiene un microsegundo y te sientes epicentro de un universo ilimitado y en plena expansión; sabes que el espacio entre ambos núcleos es capaz de reducirse hasta la nada en busca de la geometría perfecta y... sonríes por dentro, degustando un destello que se esfuma al alcanzar tu cristalino.

Te desenfoco a propósito, porque me gustas más así.

El fondo se me antoja irrelevante, y tú eres un esbozo a medio terminar.

dress code

No soy muy de dress code. Algunos de vosotros me intuís lo suficiente para que no os pille por sorpresa. Eso de saber vestir adecuadamente para cada ocasión me resulta aburrido, previsible, cansado y, para colmo, caro. Y si encima uno es del criterio de no tirar por tirar lo que ya tiene y, moreover, el espacio del que uno dispone es finito, pues con más razón. Lo práctico no suele casar con lo estético, lo sé, y me podrán decir mil veces que somos lo que proyectamos, pero es que proyectamos tantas cosas más allá de lo tangible, y a las que parecemos no dar importancia, que quedarse en una simple tela se me revela pobre.

martes, 15 de enero de 2013

la privacidad

En la pasada entrega de los Golden Globes, Jodie Foster pronunció un discurso de agradecimiento a toda una carrera en el que defendió, por encima de todo, la privacidad. Como es una persona brillante, aprovechó para salir muy elegantemente (si es que no lo había hecho ya) del armario para aquellos que no quieren ver ni oír, y conmovió a propios y extraños echando mano de una honestidad consigo misma que echamos tanto en falta en los discursos vacíos de otras celebrities.

Pero quería pararme durante un párrafo o dos en eso de la privacidad. Probablemente lo haya hecho en algún que otro post, pero no sólo tropiezo repetidamente en la misma piedra sino que, además, gusto de repetirme, para los que tampoco quieren ver ni oír. Lo privado, esa gran conquista, que cada día corre más peligro de muerte bajo la losa de una mal llamada socialización hecha carne en foros de todo tipo. 

Todos sabemos a qué jugamos y en dónde nos metemos, pero nuestra constante sobreexposición a todos los niveles ante los ojos de los demás resta, creo, valor a lo que somos; y si alguien comete la osadía de juzgar al otro bajo el criterio de una etiqueta, un escrito o un enlace, sin pararse un segundo a mirarle fijamente a los ojos, ponemos nuestro granito de arena en esa involución hacia lo evidente, lo irrespetuoso y lo simple.

lunes, 14 de enero de 2013

alcachofa

Si alguna vez te preguntan que resumas en una palabra qué te ha parecido esto o aquello, responde simplemente: "alcachofa". Es la mejor forma de huir de titulares baratos.

De paso, si alguna vez te piden que, si estás de acuerdo, te hagas eco de tal o cual noticia sopena de muerte virtual, no hagas caso (nunca morirás virtualmente) y haz lo que te dé la realísima.


domingo, 13 de enero de 2013

empollones

Decía un tal Nadal sin raqueta que defendía a los empollones "porque en España necesitamos gente bien formada y bien valorada". El término me retrotrae a los días en los que negaba el préstamo de apuntes a quienes consideraba que nos merecían y, de paso, levantaba la mano para responder a casi todo el primero.

Supongo que fui uno de aquellos gafapastas a los que vestir de chándal les desubicaba y, en cambio, caminaban más erguidos en zapatos. Con el tiempo me hace gracia: uno no debe sentir vergüenza ni orgullo por lo que ha sido o dejado de ser, si es lo que estimaba correcto. Yo hacía lo correcto, o al menos lo que entendía como tal, y todo eso construye lo que hoy eres, y deja más huella de la que te imaginas.

El tal Nadal está escribiendo junto a su gemelo una carrera meteórica hacia la excelencia, con carreras cum laude, números 1 y 2 en sus respectivas oposiciones y altos cargos en el actual ejecutivo. (La cultura del esfuerzo, la que tanto se echa de menos y de la que tan pronto me embriagué.) Necesitamos Nadales, sí, tenistas y no tenistas, tanto como madresteresas, stevesjobs y madresquenosparió. Necesitamos gente inquieta, motivada y con visión, inteligente, despierta y, de regalo, bien formada, y para eso hay que dotar a tod@s de las mismas oportunidades, vengan de donde vengan y calcen un apellido u otro. Me pregunto cuántos Nadales se han perdido por no haber invertido en buscarlos. 


sábado, 12 de enero de 2013

el individuo

Escribir ahora que todos somos únicos parece de perogrullo, pero de cuando en cuando te encuentras con puntos de vista que subliman nuestra unidad hasta extremos tan ajenos que te ubican (de nuevo) en una pluralidad tan aterradora como necesaria.

Somos responsables de todos nuestros actos, de eso no tengo duda, pero solapar las virtudes (y defectos) del 'yo' por encima del 'nosotros' me resulta no sólo egoísta (lo evidente) sino también poco práctico. Como decía Mujica, creo que no vinimos aquí para ser más, sino para ser felices. Ser más conduce necesariamente a un modelo que nos aleja del origen y se revela insostenible. Ser felices no es un estado, es una meta, y puede ser ése el motivo por el que me resulte imposible describir aquí sus virtudes. Aun así, las intuyo infinitas.


viernes, 11 de enero de 2013

tierra firme

Recordad que el viaje es inalcanzable para la mayoría, pues miran únicamente adelante y atrás, e ignoran ambos lados. Por eso no os hagáis ilusiones por nada: no hay euforia que mil años dure ni desconsuelo que impida asentar el siguiente paso. Se trata de seguir avanzando y, si os dejan, disfrutar de las vistas.

Tras varios años de dura travesía, parece que avistamos tierra firme. Veremos lo que se esconde detrás.