lunes, 28 de enero de 2013

supporting roles

Hasta ahora tenía la absoluta convicción de que no sólo los personajes mal llamados secundarios, sino todo el staff de figuración, servían a la causa (los primeros) de un buen guión y (los segundos) de una buena puesta en escena, pero ahora sé positivamente que responden a una realidad que hasta ahora se mostraba oculta entre las sombras.

En efecto, me equivocaba de cabo a rabo justificando ambos colectivos como el resultado de un ajuste presupuestario que evitaba un reparto coral de grandes estrellas, porque si nos detenemos un minuto a mirar en derredor con algo de mirada crítica, descubriremos horrorizados que es fiel reflejo de la realidad más inmediata. 

Juntemos a un número significativo de personas y pongámoslas ante un reto común...

¿Ya?

Pues bien, no todas asumirán el mismo mando, ni todas harán las mismas preguntas, ni (por supuesto) todas darán por culo de la misma manera. Siempre habrá quienes metan codo para estar en primera fila, levantar siempre la mano y asumir el mandato divino de marcar tendencia. Eso explicaría el porqué en tu clase de tercero de primaria sólo recuerdas a 10 ó 12 (y no a los 40 que calentaban pupitre) o por qué en una isla perdida del pacífico con 50 supervivientes de avión, sólo parece que les ocurran cosas a 7 u 8. El resto, pobres sacos de relleno, haremos de la foto algo bonito y escribiremos a escondidas sobre nuestros modelos a seguir, sabiéndonos tan buenos como ellos, si no mejores.

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