martes, 23 de julio de 2013

pequeños pasos

Hoy me he propuesto dar un pasito más.

No me he engaño (lo hago poco, al menos), me lo he propuesto decenas de veces antes, y además no es algo especialmente reseñable: millones de personas lo hacen a diario, o eso es lo que uno desearía. Pero lo importante es que sí, que hoy me he reinventado y me he presentado en la puerta con toda la documentación necesaria para que la bibliotecaria de turno me sellara el carné, y ese gesto tan nimio simbolizara el principio de toda una vida de libros por escribir juntos.

No ha sido posible, though (¡malditos horarios estivales!), pero eso no resta magia a lo que pudiera haber sucedido entre el mostrador y su alcoba. La mayoría nos quedamos en eso, en el subjuntivo pasado, improbable, incierto... por miedo al indicativo real, incitante y cabrón que, en el fondo, querríamos en su lugar.

Me gustaría convertirte en futuro simple e inmediato, y añadir a tu raíz una 'é', un 'as' y sobre todo un 'emos', y vivir así en un presente infinito, con tiempo holgado para irnos quitando capas el uno al otro, y descubrir sin sorpresa que las cadenas cayeron con alguna de ellas.

martes, 7 de mayo de 2013

aborto¿cero?

De vuelta del trabajo un enorme cartel publicitario junto a la carretera me llama poderosamente atención. En él se alerta del número diario de niños ¿muertos? a causa de la ley proaborto marca 'Aído', e insta a Gallardón a acabar con este poco menos que genocidio encubierto. 

¡Cómo son! ¿No? Les hierve la sangre por cada cosa...

Hay algo que no entiendo de los llamados ultraconservadores o neoliberales o comoseaquesedenominen, y es que abogan por libertades individuales frente a un Estado supervisor e intervencionista, y ahora me saltan con esto. Cada uno es dueño de su educación, de su sanidad, de su pistola, de su ascenso social, de sus logros y decisiones, pero uno no puede casarse con quien quiera ni tener plena decisión sobre lo que sucede en su cuerpo... ¿? Pero ojo, las izquierdas tampoco le van a la zaga: su incoherencia acerca de lo que es un derecho alcanzado de lo que no a veces me llega a confundir.

¿Libertades? ¿Derechos? La terminología peca de una complejidad que se me escapa, y como abogado del diablo que soy a menudo (dependiendo del interlocutor que tenga enfrente) se me hace un mundo saber qué es qué en según el caso.

sábado, 4 de mayo de 2013

rendidos

Diera la sensación de derrota ante todo lo que está sucediendo. Mientras tanto, el cuerpo utiliza un lenguaje radicalmente distinto al que nuestro cerebro se empeña en idear, y la imagen resultante es decepcionante.

¿Qué nos ha traído hasta aquí? Sigues viendo la misma gente por las calles, y seguimos (en mayor o menor medida) cometiendo los mismos pecados que años atrás. Entiendo, pues, que será cuestión de ahondar en los matices, en detalles como nuestra mirada ligeramente más caída, o nuestros andares sutilmente más cansinos. Puede que riamos menos que antes, pero estoy convencido de que lo hacemos con más ganas, más conscientes de la belleza que nos rodea, escondida a veces entre una mediocridad exponencialmente creciente.

Creo entender la frustración que nos atenaza, y nuestro empeño eterno en culpar al otro de nuestros males, huyendo de la autocrítica, pero no es excusa. Ahoga ver a otros salir al resto indemnes mientras uno se hunde poco a poco, pero sabemos nadar y no tenemos que tener miedo a dar brazadas. Somos fuertes, y somos muchos. Tenemos más poder de lo que creemos, y más motivos para cambiar nuestra realidad del que somos capaces de enumerar. No deberíamos rendirnos, ni permitir que otros lo parezcan.

jueves, 11 de abril de 2013

el último (de la fila)

Desde atrás la distancia se sirve a sí misma como herramienta relativizadora, tan necesaria estos días para saberse diferente al rebaño y poder apagar la luz de la mesilla con alguna que otra inquietud rondándote la cabeza.

Les veo plácidamente sentado en la última fila, y transformo su discurso (en ocasiones vacío, otras veces pactado) en una melodía lejana de la cual extraigo un susurro irrelevante. Anulo su contenido (no me interesa), pero sí reparo en los gestos, y con eso me basta.

Dios mío, ¡qué alejado me siento de ellos! Eminencias, directivos, altos cargos y personas de renombre con algo importante que decir... ¡Víctimas y adalides del sistema! Y yo, que en alguna ocasión me vi de su lado, no les tengo ninguna envidia.

domingo, 31 de marzo de 2013

puertas

Desde que recuerdo me gusta el cine. Puede ser porque siempre ha logrado remover cosas por dentro que la realidad no conseguía, o empleaba más tiempo en hacerlo. Nos falta, pues, algún violín en el momento adecuado, o seleccionar únicamente aquellas escenas que hacen avanzar la historia, prescindiendo del resto.

El cine fue una puerta abierta a otras: los libros, la pintura, el dibujo, el teatro, la música... todas ellas tan importantes o más que la primera. En eso consisten las puertas, al fin y al cabo, en ser paso hacia una realidad nueva, y son lo que nos hace seguir escribiendo nuestra historia, frente a aquellos que encuentran acomodo en una única habitación.

Creo que todo aquel que no tiene miedo a cruzar estas y otras líneas no puede ser mala persona. Todo aquel que se sorprendió a si mismo en los ojos de otro, que hizo suyo lo de fuera y viceversa, no puede sino hacer el bien. Qué bueno es lo que nos rodea, a pesar de lo dura que se hace a menudo la criba, y qué bueno todo lo que esconden las muchas puertas que aún nos quedan por abrir.