domingo, 31 de marzo de 2013

puertas

Desde que recuerdo me gusta el cine. Puede ser porque siempre ha logrado remover cosas por dentro que la realidad no conseguía, o empleaba más tiempo en hacerlo. Nos falta, pues, algún violín en el momento adecuado, o seleccionar únicamente aquellas escenas que hacen avanzar la historia, prescindiendo del resto.

El cine fue una puerta abierta a otras: los libros, la pintura, el dibujo, el teatro, la música... todas ellas tan importantes o más que la primera. En eso consisten las puertas, al fin y al cabo, en ser paso hacia una realidad nueva, y son lo que nos hace seguir escribiendo nuestra historia, frente a aquellos que encuentran acomodo en una única habitación.

Creo que todo aquel que no tiene miedo a cruzar estas y otras líneas no puede ser mala persona. Todo aquel que se sorprendió a si mismo en los ojos de otro, que hizo suyo lo de fuera y viceversa, no puede sino hacer el bien. Qué bueno es lo que nos rodea, a pesar de lo dura que se hace a menudo la criba, y qué bueno todo lo que esconden las muchas puertas que aún nos quedan por abrir.


1 comentario:

  1. "nos falta algún violín en el momento adecuado" qué cierto! y lo peor es que siempre será así :)

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